Los Guerreros de Xian

By April 17, 2014China, Travel

Hoy tenemos un día intenso por delante, es decir, aun más intenso que lo que llevamos hasta ahora. Hemos quedado a las 6.30am para ir al aeropuerto. Afortunadamente tenemos una guía estupenda con enchufe en el aeropuerto y se llevaron nuestras maletas hace más o menos una hora y ya están facturadas. Medio dormido, me tomo un cafelito de los que te ponen en sobres en la habitación y termino de hacer la poca maleta que me queda. Bajo a la recepción y me encuentro con que la gente ya está preparda así que no tenemos ningún retraso. Antes de salir encuentro cerca de la entrada bolsitas de té pijas y café y cojo un poco de Camomila. Llegamos al aeropuerto a las 7.15 y efectivamente tenemos a un chino esperándonos con nuestras tarjetas de embarque. Le damos a cada uno las correspondientes propinas que ya habíamos acordado (800 yuanes para Li y 200 para el conductor) y nos despedimos. Nuestro vuelo sale a las 7.50 y transcurre sin incidencias y sin problemas y además nos dan un mini desayuno que se agradece.

Al llegar nos está esperando Luis, nuestro guía en Xian. Es un chico boliviano bastante majo. Aunque su nivel de chino es bastante mejor que el de Diana, me sienta un poco mal que nos hayan vuelto a poner a un sudamericano en vez de a alguien del lugar, como Li. En fin… no hay nada que podamos hacer así que nos montamos en el coche y nos ponemos en camino para ver los famosos Guerreros de Terracota! Durante el camino, Luis nos cuenta cositas de Xian y de los guerreros. La historia es muy interesante y parece que Luís se la sabe bastante bien, no me acordaba lo importante que había sido la ciudad de Xian en la historia de China y la de cosas por las que ha pasado.

Con más de una hora de viaje (Xian es otra típica ciudad china con millones de habitantes) llegamos por fin alrededor de las 11 de la mañana a la entrada de las ruinas arqueológicas de los guerreros de terracota. A mi ya me está entrando hambre así que consigo que el grupo me espere un momentito y me meto en un KFC a comprar unas palomitas chicken de las que al final comen casi todos. La entrada de las ruinas es una zona muy turística con muchas tiendas de souvenirs y restaurantes de comida rápida.

Al llegar a la entrada, Agata se plantea si buscarse una guía que hable inglés para ella para poder enterarse bien de todas las explicaciones y después de un poco de regateo al final contratamos los servicios de Mimi, una china muy simpática e hiperactiva! Esta nos explica que aunque Luis pretende que andemos hasta los pabellones, en realidad se tarda mucho y es mejor hacer una pequeña cola para coger un cochecito. Por lo visto, antes se podía ir andando directamente, pero ahora han prohibido el paso por esa zona y hay que hacer un gran rodeo. El motivo de prohibir el paso es que se piensa que seguramente debe de haber enterrados más soldados en esa zona. Una de las cosas que más me impresionó de todas las excavaciones es que en seguida se da uno cuenta de lo poquísimo que realmente se ha descubierto. De hecho, recientemente se ha encontrado la tumba del emperador y han empezado las excavaciones y se han llevado a toda la gente que había disponible así que las excavaciones de los guerreros se ha quedado un poco parada por ahora.

Primero entramos en la fosa número 1 que es la más típica aunque en las fotos no se aprecia muy bien que en realidad casi todos los guerreros están destrozados, los que mejor están son los de las primeras filas. Mimi nos cuenta que fue un agricultor el que casualmente buscando agua se encontró con una cabeza de un guerrero. Se pusieron a buscar y se encontraron con todo el ejercito. Luis le había dicho a Mimi que teníamos que ir rápido porque teníamos que estar alrededor de las 2 de la tarde en Xian, así que corre que te corre, nos pasemos por los 3 fosos. Mimi super estresada nos contaba todo lo que podía, bueno, se lo contaba a Agata que era la que se suponía que le había contratado y yo me enteraba y le contaba cosas a la familia para completar los detalles que se le escapaban a Luis.

Entramos en la tienda oficial de muñecos de terracota que se supone que están hechos con terracota de la zona y vimos al chino que encontró la cabeza, que aun vive y se dedica a sentarse allí a firmar libros y a que los chinos los vean porque creen que da buena suerte. Mimi nos aconseja que compremos allí los terracotas pero estaban bastante caros, además no teníamos tiempo. Papa compra un libro en español y el chino con suerte se lo firma aunque no nos deja hacerle fotos.

Antes de largarnos de allí pasamos por la puerta del museo y aunque nos dicen los guías que no hay tiempo para verlo, al papu le hace ilusión así que entramos y otra vez Mimi nos lleva corre que te corre por las galerías importantes. Vemos un choche de caballos de bronce que se ha encontrado en la tumba del emperador y nos hacemos fotos con los guerreros de terracota que mejor están conservados. Estuvo muy guay porque ahí es donde se pueden ver de cerca.

Nos vamos ya, aunque por último, antes de salir de ese complejo turísitico pasamos por una tienda no oficial y compramos varios guerreros en el regateo más rápido y agobiante que he vivido nunca. Empezamos a mirar y el chino nos gritaba, cuantos cuantos, dinero dinero, y yo le grito: “First, decision!!” … Pablo en un momento también de estrés le grita a al chino: “STOP!” jajja… al final, compramos mogollón de figuras (menos mal porque luego en Xian no vimos) y nos largamos corriendo a la furgo.

Salimos de las ruínas a eso de la 1.50 y tardamos un buen ratillo en llegar al centro de Xian como era de esperar. Como era previsible, ya no nos quedaba mucho tiempo para visitar la ciudad así que decidimos dejar algunas cosas y visitar sólo la Gran Mezquita ya que nos pareció que era lo más cursioso y diferente de los otros sitios que ya habíamos visto y que íbamos a ver en los próximos días. Para llegar nos metimos por unas callecitas cubiertas con muchas muchas tiendas para guiris, creo que ese era el mercado Dong Dajie. La mezquita era bastante chula, es super curioso ver unas culturas tan diferentes mezcladas, la islámica y la china, aunque la verdad es que principalmente es decoración china, pero también se pueden ver la influencia islámica. Nos hacemos varias fotos rapiditas (la localización para hacer fotos es genial) y nos vamos a la calle.

Como obviamente no tenemos tiempo para comer, nos ponemos a pedirnos cosas en puestos de la calle… Street Food!! Empezamos por unos huevos de codorniz parecidos a como los tomé en Indonesia, pero esto te los ponían en un pincho. Nos comimos unos picantes y otros no. Después probamos una especie de “hamburguesa” con un pan de crep que estaba muy rico, pero la estrella fue las patatitas, eran patatas baby fritas en una sartén a las que le añadían muchas especias picantes… mmmm que riiiico!!

A las 15.45 estábamos ya montados en el coche de camino a la estación de trenes y llegamos a las 16.20 a la mega estación de trenes. En principio no teníamos ningún problema porque el tren salía a las 17.11, sin embargo, la desorganización e inexperiencia de nuestro guía complicó la situación. Resulta que Luís no tenía nuestros tickets, tenía que recogerlos con nuestro pasaporte y un localizador que tenía el en su movil (ni siquiera tenía eso imprimido), el problema es que la estación era enorme y Luís no era capaz de entenderse con los chinos así que no teníamos ni idea de dónde se recogían los billetes. Al final nos enteramos porque había una china que estaba preguntando algo en información que sabía inglés y le pedimos que nos tradujera lo que la chica de información nos estaba diciendo, porque allí nadie hablaba inglés.

Dejamos a la family desesperada en la puerta de embarque que David se había dado cuenta que ponía nuestro tren (mi pobre mamá obviamente estaba super nerviosa) y me fui con Luis a recoger los billetes a la taquilla que estaban a la entrada. La cola iba super lenta y fue desperante esperar a que nos tocara y luego que fuera pasaporte por pasaporte metiendo numeritos y a veces hasta se equivocaba. Al final, nos dieron los tickets y salí corriendo dejando a Luis atrás. Me pegué una carrera por toda la estación que estaba llena de contaminación y llegamos justo a tiempo para entrar en el tren.

En el tren ya nos tranquilizamos un poco hasta que nos llegó un mensaje del sinvergüenza de Gabriel diciéndonos que nos había cancelado la reserva del hotel Crown. A parte de eso, estuvimos las 6 horas de trayecto bsatante relajados (estaba bien tener tiempo para descansar). Nos tomamos unas cervecitas en el vagon restaurante y me tomé unos noodles de un paquete echándole agua caliente que tenían en los entrevagones.

Llegamos a las 11 a la estación de trenes, que aunque sea de trenes, está bastante lejos del centro. Nos recogen en coche y nos llevan a la recepción del hotel cutre-chino (aunque era de 5 estrellas) Chang An Grand Hotel donde Heinz nos estaba esperando.

Hicimos un poco de investigación por el hotel y nos fuimos a dormir.